El diputado y precandidato presidencial Jaime Mulet (Federación Regionalista Verde Social) advirtió que Chile enfrenta un cuello de botella crítico en su sistema eléctrico, debido a la falta de inversión en infraestructura de transmisión. A pesar del crecimiento exponencial de las energías limpias, Mulet sostuvo que el país no está preparado para distribuir la energía generada, lo que genera pérdidas, retrasa proyectos y pone en riesgo la transición energética.
“Chile ya tiene el potencial para cubrir gran parte de su demanda eléctrica con energías limpias, pero la llamada ‘carretera eléctrica’ colapsó apenas comenzó a operar. Tenemos energía, pero no tenemos cómo moverla. Es un problema estructural y urgente”, afirmó.
Durante una entrevista en Radio Congreso, Mulet fue enfático en señalar que la permisología y la lentitud en los estudios de impacto ambiental están frenando el desarrollo energético del país:
“Los proyectos se estancan porque los procesos son eternos. Una evaluación puede demorar años. Se requiere una planificación estratégica y una reforma profunda en los plazos sin sacrificar la protección ambiental”.
En su propuesta presidencial, el diputado plantea un fast track legislativo para iniciativas de alto impacto público, especialmente en infraestructura crítica como la transmisión eléctrica:
“Propongo acortar plazos por ley. Si hoy algo tarda un año, que se resuelva en seis meses. No se trata de eliminar controles, sino de hacerlos más eficientes. Tenemos que avanzar más rápido en proyectos que ya están listos y que no presentan conflictos ambientales relevantes”.
Mulet destacó que Chile desaprovecha energía verde que hoy se vierte por falta de capacidad de transmisión, particularmente en el norte del país:
“Estamos perdiendo energía limpia porque no hay cómo distribuirla. Eso es inaceptable en un país que quiere liderar la transición energética. Con esa misma energía podríamos alimentar fundiciones, industrias y servicios públicos, y hacerlo de forma sustentable”.
El parlamentario también llamó a coordinar con anticipación la expansión del sistema eléctrico con el crecimiento de las inversiones en generación:
“No podemos seguir haciendo proyectos sin saber cómo se van a conectar. Necesitamos una hoja de ruta nacional de infraestructura energética que sea coherente, descentralizada y con visión de largo plazo”.
Finalmente, Mulet advirtió que la transición energética no se juega solo en las tecnologías de generación, sino en la capacidad del Estado para planificar y ejecutar:
“Si no resolvemos el problema de la transmisión, el discurso de energías limpias se vuelve humo. Chile puede ser una potencia verde, pero para eso se necesita decisión, inversión e inteligencia territorial”.

