Codelco está en una situación crítica por un deterioro que no solo es de la producción, sino que también a un nivel orgánico, que compromete la administración y su gobierno corporativo. Este deterioro se ha agudizado en los últimos años.
El actual Presidente del directorio, Máximo Pacheco, tiene el mérito de haber sincerado la situación a fines del 2022, pero hasta ahora no ha mostrado con claridad el camino de recuperación. Más allá de las palabras se debe actuar y se debe investigar donde están las fallas y sus responsables. Han mantenido los equipos responsables de estos errores en los proyectos estructurales, los que han costado más de 10 mil millones de dólares por sobrecostos y varios miles por menores ingresos por baja en la producción proyectada. A esto se le suma el cada vez peor desempeño en las capacidades de fundición y refino.
No se asumen responsabilidades, los ejecutivos se tapan unos a otros. Incluso se han pagado los bonos de producción. Es por ello que, en la Sesión Especial de la Cámara del 8 de marzo, se acordó mediante un Proyecto de Resolución que propuse, pedir al Presidente de la República la creación por una Comisión de Expertos(as) nacionales e internacionales, para que audite integralmente CODELCO, también, reforzar su Gobierno Corporativo y modernizar el sistema de fiscalización externa.
Por su parte, el encargo sobre el litio que entregó el Presidente Boric, da y agrega valor a la compañía, pero le pone a su directorio y ejecutivos una carga adicional.
No se puede descuidar Codelco y el cobre, que requiere la atención preferente de ellos para recuperar sus capacidades. La negociación del litio debería llevarla un equipo ad-hoc integrado por algunos directores y ejecutivos, pero no hay que descuidar el cobre.
