El diputado y precandidato presidencial Jaime Mulet (Federación Regionalista Verde Social) lanzó una dura crítica hacia sectores políticos que, habiendo liderado discursos éticos en el pasado, hoy enfrentan cuestionamientos por corrupción, como ocurre con el caso ProCultura. Desde Radio Congreso, el parlamentario cuestionó lo que calificó como una «doble moral» y llamó a la ciudadanía a no dejarse engañar por quienes usan la ética como arma electoral pero no como principio de vida pública.
“Muchos enarbolaron con fuerza las banderas de la ética cuando estalló el caso SQM, cuando se acusó al PPD o a otros por financiamiento irregular. Les sacaron la mugre, y con razón. Pero hoy esos mismos sectores están involucrados en nuevos escándalos. Ni siquiera aprendieron de la experiencia”, sostuvo.
Mulet utilizó una metáfora directa para describir la caída de estos sectores:
“Es como los santos en las iglesias. Mientras más alto los suben, más añicos se hacen cuando caen. Y eso es lo que les está pasando. Subieron tan alto con sus discursos morales, que ahora el golpe es mucho más fuerte”.
El parlamentario destacó que uno de los mayores desafíos que enfrenta la democracia chilena es precisamente la pérdida de confianza en quienes prometieron cambiar la política y terminaron repitiendo sus peores vicios:
“No puede haber un estándar ético para criticar al adversario y otro para justificar a los propios. Esa incoherencia es devastadora. Desgasta la política, aleja a la ciudadanía y debilita la democracia”.
En este contexto, Mulet reiteró que su candidatura no se construye sobre relatos perfectos, sino sobre coherencia, descentralización y trabajo desde los territorios:
“No me invitan a los cócteles del CESCO, no soy parte de las redes de poder que reparten cargos entre amigos. Y está bien. Yo represento a otra forma de hacer política, más austera, más honesta, más directa. Con errores, sí, pero sin doble estándar”.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a mirar más allá de los slogans y evaluar a los candidatos por su historia y coherencia:
“No hay que dejarse engañar por frases bonitas ni por banderas limpias. Hay que mirar quién ha sido capaz de sostener sus convicciones incluso cuando no es cómodo hacerlo. Porque Chile no necesita más marketing, necesita más verdad”.

